viernes 10 de octubre de 2008

El Citroën 2CV cumplió 60 años

Hace exactamente sesenta años, en una Francia aún ensombrecida por las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, pero en la que ya aparecían señales alentadoras de cambio de época, de borrón y cuenta nueva, nacía un icono de la industria automotriz: el Citroën 2CV. Por su precio, diseño, y aciertos técnicos, el auto fue durante más de cuatro décadas (dejó de producirse en 1990) un referente de las clases medias y bajas del mundo. En 2007, Citroën presentó un prototipo futurista del “nuevo 2CV”, esperanzando a muchos con el regreso de la leyenda.


El 7 de octubre de 1948 fue el día de la presentación. El lugar elegido fue el Salón del Automóvil. El diseño impactó y atragantó a más de un periodista, pero el público quedó fascinado. La demanda estalló, generó “embotellamientos” de producción y listas de espera con demora de varios años para la entrega. Una revolución. ¿Cuál fue realmente la clave del éxito? Que el 2CV era lindo y barato. No le sobraba nada. El primero se desplazaba con facilidad a 65 km/h, pesaba 80 kilos y consumía 4,5 litros cada 100 kilómetros. En 1960 sufrió su primer rediseño y, cuatro años después, le dijo adiós a una de sus características: las puertas que se abrían “a la inversa”, con la manija adelante.